Relatos del Fin del Mundo


La historia se repite una y otra vez. Un predicador fundamentalista afirma que el fin del mundo está cerca e indica una fecha para el Apocalipsis. Luego, la fecha llega y nada sucede.

Cabe preguntarse entonces: ¿es reciente el tema del fin del mundo? ¿desde cuándo se introdujo este elemento en las religiones? ¿qué podemos aprender de estas predicciones fallidas?

No todas las culturas han establecido creencias relacionadas con el fin del mundo. El hinduismo y el budismo tienen una visión de ciclos de nacimiento y renovación. Incluso el budismo contempla la idea de varios universos simultáneos. Las religiones que promulgan un fin del mundo son el cristianismo, el islamismo y el judaísmo. El cristianismo tomó el tema del judaísmo al igual que el islam. Sin embargo, pocos saben que las creencias de un fin del mundo no se originaron en el judaísmo.

Refiriéndose al origen de la literatura apocalíptica el historiador Guillermo Fatás de la Universidad de Zaragoza nos dice:

"...la literatura apocalíptica es muy antigua y no se origina, como se ha visto con el Cristianismo: la cuna de esta visión particular del fin del mundo es, según todos los indicios conocidos, persa y conexa con Zoroastro. En suma, los apocalipsis tratan del último episodio de la titánica lucha entre el Bien y el Mal, en cualquiera de sus formas, pensamiento que, aunque de apariencia maniquea (de nuevo, la cultura persa), no es ajeno a la Biblia. En su época de esplendor, el complejo de pueblos iranios (medopersas) al que pertenecieron Zoroastro y su religión conquistó Mesopotamía y, con ella, la famosa Babilonia. En Babilonia vivía entonces en cautiverio, con otros pueblos más, la comunidad judía, exiliada a la fuerza desde los años de Nabuconodosor, el último de los grandes soberanos semitas del área. Cuando Babilonia fue tomada por los persas, el rey Ciro permitió a los judíos que lo desearan regresar organizadamente a Jerusalén..."

"En esos años, algunas de las grandes ideaciones literarias del mazdeísmo prenderán con vigor en el judaísmo y desde éste, siglos más tarde, pasarán sin intermediación al cristianismo, como un género ya constituido, completo, en el que solo se introducirán, desde el punto de vista de la estructura general y narrativa, variaciones de detalle y las modificaciones exigidas por la peculiaridad de cada creencia: Ormuz (o Ahura Mazda) y Ahrimán serán sustituidos por Dios (Yavhé) y Satanás o alguna de las concreciones de éste y la mediación salvífica será encomendada al Mesías de la casa de David. Este exordio erudito era necesario para centrar los antecedentes del Apocalipsis cristiano, que naturalmente, están en el Antiguo Testamento. El más importante de esos precedentes es el Libro de Daniel, que narra lo sucedido al profeta judío y a sus allegados durante los reinados de Nabunodosor II, Baltasar (que no fue rey de Babilonia, aunque se le llame así en el texto bíblico), Darío I fue posterior a Ciro II el Grande, al revés de lo que dice el texto profético. Sucede, sencillamente que el Libro de Daniel no se escribió en la época que aparenta estar escrito, sino mucho después, cuando en el judaísmo se puso de moda el género apocalíptico y el redactor ya no tenía conocimiento directo de los sucesos ni acceso a registros fiables sobre la sucesión correcta, muy abundantemente documentada, de los soberanos del Imperio Neobabilonio (el de Nabuconodosor) y del Imperio persa (el de Ciro y Dario)".

El fin del mundo: Apocalipsis y milenio. Fatás Cabeza, Guillermo. 2001. Pág. 44 y 45.

La primera vez que una gran masa de cristianos se organizó para recibir el fin de los tiempos fue con Montano. En el año 156 en Frigia, una región de la actual Turquía, Montano empezó a predicar el inicio de una nueva era en la iglesia, a la que llamo "Era del Espíritu". Montano predicaba que el fin de los tiempos se acercaba y que llegaría en un plazo muy breve, resurgiendo así la espera de la parusía o segunda venida de Cristo tal como lo habían esperado las primeras generaciones cristianas. Montano tenía a su vez dos mujeres que se decían profetizas: Priscila o Prisca y Maximila, las cuales hablaban cosas ininteligibles en un trance. Por lo que vemos, este fenómeno del éxtasis religioso tampoco es de los tiempos recientes. Montano y sus seguidores creían firmemente que el fin del mundo llegaría pronto y que la Nueva Jerusalén descendería del cielo. Multitudes de cristianos se reunieron para esperar este acontecimiento en la llanura entre las ciudades de Pepuza y Timio. Nada ocurrió. Muchas prédicas y esperas del fin del mundo más habrían de venir, pero ya no por parte de los montanistas.

La forma como los creyentes han tomado estos sucesos es muy curiosa. La mayor parte de ellos hacen una reinterpretación posterior. Aducen que la profecía era correcta, pero no se refería al fin del mundo sino a otra cosa. Esto ocurrió con los milleristas en 1844, dando origen a los adventistas, o con las previsiones hechas por los Testigos de Jehová, nacidos bajo la influencia del adventismo, para las predicciones de 1914, 1918 y 1925.

El fallo más grande en cuanto a estas predicciones se encuentra en la mismísima Biblia. En el Evangelio de Mateo (Mateo 16: 28) Jesús dijo: "De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán de la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino." Según esto, el segundo regreso de Jesús se daría mientras vivieran algunos de los escuchas de ese sermón. Cosa que lógicamente no pasó. En otro texto (Mateo 24: 30), Jesús dijo: "Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo..." y en el verso 31 aclara: "De cierto os digo que no pasará está generación hasta que todo esto acontezca".

No obstante los creyentes buscan interpretaciones fuera de contexto. Interpretan "generación" como una gran cantidad de tiempo, dicen que Jesús se refería a la "última generación", lo cual es absurdo, etc. La solución racionalista es muy simple, sencillamente Jesús nunca mencionó estas palabras, ya que los evangelios fueron escritos entre los años 70 y 120 D.C. Para ese entonces ya había transcurrido suficiente tiempo para inventar o cambiar algunas historias. Los primeros cristianos esperaban que Jesús regresará en su época, razón por la cual, estas narraciones en las que el mismo Jesús prometía un pronto regreso les caía como anillo al dedo.

Los historiadores tienen suficientes evidencias para afirmar que los cristianos del siglo I y II esperaban la segunda venida para su época. Esto lo corrobora el libro de Apocalipsis (Apocalipsis 22: 6-7), en el que un Jesús aparecido en una visión dice: "...para mostrar las cosas que deben suceder pronto. ¡He aquí, vengo pronto!" ¿Acaso pronto quiere decir más de 2.000 años?

También es preocupante que algunos creyentes en el fin del mundo mezclen sus ideas con la política, trayendo fatales consecuencias. El historiador Guillermo Fatás al respecto afirma que:

"Estas creencias, que a unos parecerán respetables y a otros no, tienen una particular vocación de aplicación social e inmediata y no son neutras, ni asunto personal o íntimo, cuando sus defensores las aplican en la vida política sin tener en cuenta los derechos básicos de la comunidad. Durante la presidencia de Ronald Reagan, este espíritu inquietante mostró su influencia en lugares insospechados de la administración estadounidense. En 1981, el Secretario de Interior James Watt, un pentecostal declarado, anunciaba incesantemente no estar preocupado en demasía por la explotación intensiva de los recursos naturales, en su creencia de que se ignoraba "cuantas generaciones quedaban hasta el retorno del Señor" (sugiriendo que no serían ya muchas)."

El fin del mundo: Apocalipsis y milenio. Fatás Cabeza, Guillermo. 2001. Pág. 185.

Este exclusivismo religioso, en que solo los que son de su grupo son los buenos y todo lo ajeno a ellos es malo, conlleva al sectarismo y a la discriminación por motivos religiosos. "El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto" decía Jorge Luis Borges ilustrando claramente que el invento de Zoroastro y copiado por los judeocristianos y los musulmanes no es más que eso.

Basado en un artículo de Ferney Yesyd Rodríguez.
Recomiendo leer las 20 profecías cristianas del fin del mundo sin cumplimiento, también de Rodríguez.

Anónimo,  6/03/2012 6:22 a. m.  

esta , es la primera vez que escribo en un tema religioso como el fin del mundo, aunque es obvio que no se trata solo de religion sino que tambien de humanidad , el caso es , que creo en dios , pero no en la iglesia, algo que estoy seguro , es de que algo se acerca , y no se si sera el fin o que pero se que algo importante pasara pronto, no me hago pasar por profeta ni nada ni cualquier cosa que lleguen a opinar de este comentario, simplemente siento que algo...algo grande pasara esta en el aire y se que hasta el que llegue a leer este comentario puede notar lo mismo que yo o el vecino, aveces me dan ganas de gritar por la desesperacion porque esto cada vez se acerca y no le temo sino que estoy ansioso , perdon mis faltas de ortografia errar es humano.

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